OTRAS HISTORIAS

lunes, 10 de enero de 2022

MARAVILLAS GUTIÉRREZ NAVARRETE


ALFONSO GUTIÉRREZ Y PEPA NAVARRETE
                                                                 
Cuando el año 1948, los Gutiérrez deciden emigrar, trasladan su domicilio a Barcelona y se instalan  en una vivienda de alquiler en la zona del Paralelo. A pesar de que Alfonso era un hombre inquieto y buen negociante, no le fueron las cosa como él quería y seis años más tarde, en 1954, se trasladan a Mataró a una casa que habían comprado al final de la calle Mª Auxiliadora, cantonada con la calle Ancha, cuyo patio da a la Plaza Gatassa, en la que se instala el matrimonio y sus hijos, Enrique, Pepa, Esperanza, Maravillas y el más pequeño Pepe. 


Eran naturales de Cehegín, en el que se les conocía como "Los Tintoreros". Aprovechando su popularidad entre sus muchos paisanos que les habían precedido, optaron por abrir una tienda de comestibles, en la que vendían muchos productos que hacían traer de su tierra, por lo que pronto su casa se convirtió en un punto de reunión de muchos de sus paisanos, sobre todo los fines de semana.


                                             La primera tienda con la gran nevada del 1962

Pronto su patio se convirtió en lo que yo llamo el primer centro social que tuvo Cerdanyola, ya que en él se reunían semanalmente no solo murcianos, sino muchos de los vecinos más cercanos de la zona. Sobre todo el verano donde se disfrutaba y jugaba hasta altas horas de la madrugada.


La tienda pronto se hizo muy popular, ya que al igual que la de la "Pepeta", en la calle Mayor, daban de fiado a muchas personas, que al cobrar semanalmente,  no podían comprar a diario. Como los hijos trabajaban todos en el negocio, el hijo mayor, el Enrique, consiguió una delegación de los Autoservicios SPAR, lo que serían los primeros supermercados como les llamamos hoy.







Los veranos abrían un puesto de melones y sandías, que traían de Murcia, en la explanada que había junto a la carretera delante del Bar Caparros, lo que hoy es la plaza Isla Cristina. El hijo pequeño Pepe, era el que se cuidaba del negocio, hasta dormía en él, hasta que se acababa la temporada. Años más tarde se dedicó a la fabricación de los candados Toy, con bastante éxito. Murió muy joven.

Su hija Maravillas era la que siempre estaba en la tienda, a la que diariamente llevaba la correspondencia, Antonio, el cartero que a base de llevarle rosas, conquistó su corazón y la llevó al altar, aquel julio de 1963, ante la desesperación de sus muchos pretendientes a los que dejó con dos palmos de narices.

La boda, como se puede apreciar en las fotos, se llevó a cabo al estilo de su Cehegín natal, llevando el padre del brazo a su hija, desde el domicilio familiar hasta la iglesia. Fue todo un acontecimiento en el barrio y desde luego la más multitudinaria de las que celebraron en la época.











Maravillas, tuvo después su propia tienda en la calle Maragall, hasta su jubilación y es a ella a quien hemos entrevistado, entrevista que podéis ver en el enlace que publicamos de CERDANYOLA CITY TV.





 Enrique, (ya fallecido) nos facilitó algunas de las fotos que publicamos, que en principio habían de servir para la entrevista que le íbamos ha hacer a él, unos días antes de pasar a mejor vida, ya hace varios años.


                                Pepa y Alfonso, en la Vespa de su vecino Vadell. (El Mallorquín)


                                                Pepa en la procesión de María Auxiliadora



Pepe y su primo de 1ª Comunión


Alfonso el día de la boda de su hija Pepa


                                                       Antonio y Maravillas de bautizo

    
                                            Foto actual de la familia de Antonio y Maravillas










ANTONIO " EL CARTERO "


Antonio Rodríguez Ortiz, natural de Luque, provincia de Córdoba, emigra a Mataró el 1948, a donde su hermano mayor que es el primero en llegar, arrastra a toda la familia, debido a las pocas posibilidades de existencia que les daba su ciudad natal en los años posteriores a la guerra civil.

Se instalan de alquiler en la antigua calle de San Rafael, y comienza a trabajar en Can Gasol, hasta que su madre lo anima a encontrar un trabajo para siempre y se presenta a las oposiciones de cartero que convocaba la administración central de Correos de Barcelona, las cuales pasa con éxito y es destinado a la estafeta de Mataró, el 12 de Abril de 1955.

Eran los primeros años del desarrollo de nuestra barriada, de la que finalmente se le encomienda el servicio de reparto de cartería, trabajo que siempre lleva a cabo de una forma muy eficiente, cosa nada fácil en esos años, cuando justo comenzaba a formalizarse el barrio y el aumento de habitantes era semanal. Eso y las distancias entre los núcleos habitados hacía muy ardua su labor de reparto.

Su carácter jovial y el hecho de que siempre ha sido una persona muy servicial con cuantos le han necesitado, le hizo enseguida muy popular para todos los habitantes del barrio. Nunca tuvo un no para nadie, Era muy solicitado por las mujeres mayores, ya que en esa época todo el mundo esperaba carta de sus familiares o de los hijos que tenían en el servicio militar, para saber si les habían llegado los paquetes que les enviaban con suministros y unas pesetillas para aliviar la escasez del servicio militar.

También era bien visto para las que tenían hijas casaderas, ya que el sueldo fijo y seguro de cartero, aunque escaso, significaba seguridad y futuro, por lo tanto, un buen partido para ellas. Pero pronto acabó con todas esas ilusiones, ya que como cada día llevaba el correo a la tienda de los Gutiérrez, terminó ganándose el corazón de la Maravillas a base de llevarle rosas, finalmente termina casándose con ella el 28 de Julio de 1963.

Involucrado también en actividades políticas, trabaja para el PSC, tratando siempre de conseguir mejoras para el barrio y sus conciudadanos. Es en la actualidad unos de los socios más antiguos del C.D.Mataró, del que ha sido siempre un fiel seguidor.

Podéis ver la entrevista completa en CERDANYOLA CITY TV en el enlace siguiente:



 

jueves, 24 de junio de 2021

LA PLAZA ISLA CRISTINA Y EL BAR BURRIAC

A finales de los años 50 y principios de los 60, el barrio fue creciendo hacia arriba de la carretera a través de las calles donde ya existía población con bastantes años de antelación, lo que hoy son las calles, Salesianos, Joan Maragall, La Cruz, (unos años después Creu de Fins), Mayor, Sant Jordi, La Granja, Capellanets, Gatassa y Mª Auxiliadora, y de carretera abajo, (lo que durante algún tiempo llamaron Pueblo Seco), San Juan Bosco, Domingo Savio, cuando fue beatificado, Rosellón, Valencia y poco a poco el resto hasta llegar hasta el Camí del Mig y la Rira de Argentona.

Con mucha intención económica Domingo Biada y el resto de promotores, se fueron reservando  los terrenos más céntricos, con los que más tarde poder especular, con el consentimiento de ayuntamiento que no ponía ninguna oposición. Con suerte pudimos salvar los terrenos de la química y hoy tenemos el parque de CERDANYOLA.


 

En esta foto de la calle Nápoles a medio construir, y la de debajo, con la mesa petitoria del día de la Cruz Roja, (o fiesta de la banderita como se le llamaba al principio), se puede observar la gran explanada donde en principio se celebraban la mayor parte de la feria y del resto de acontecimientos de la Fiesta Mayor de Mª Auxiliadora. En principio todos creíamos que la gran explanada, había quedado reservada para la futura gran plaza de la barriada, en la que según se decía irían instalaciones municipales y un cine. Llegaron lo 70, comenzaron la construcciones, todo el mundo tragó y cuando nos quisimos dar cuenta, perdimos hasta la parada del tranvía.





Nos hicieron el cine, eso sí,  pero dentro de una gran bloque de pisos, la escasez de vivienda lo tapaba todo, y como era de esperar a las primeras de cambio, los inconvenientes para los vecinos, como era lógico, pudieron más y el cine acabó cerrando. Se aguantó eso si, el bar del cine, luego el Bazar del Regalo, paulatinamente fueron despareciendo los bares emblemáticos, El Parador, El Tánger y el Bar Caparros y porque no los dejó el Ministerio, que de haberlo hecho pasan la carretera de Argentona por detrás de la montaña de La Cruz













Y menos mal que estaban los TAXIS, les dejaron tres plazas mal contadas, en un lugar céntrico, eso sí, pero totalmente inadecuado, como se demostró enseguida. Esto sirvió para que del corazón solo nos dejaran la aorta, eso sí una pequeña vena, por donde pasa la mayor parte de la sangre de nuestra barriada. De ahí que durante mucho tiempo, incluso en la actualidad, algunos le sigan  llamando la plaza de los Taxis.

El caso es que alguno, no he averiguado quien, se le ocurrió el topónimo de Isla Cristina, que más me parece cachondeo, ya que por su tamaño más bien es un islote minúsculo, para ser el corazón de un barrio de más de 30.000 habitantes, de los que una gran parte de ellos tiene que pasar por ella cada día en más de una ocasión.


Isla Cristina

     Isla Cristina está enclavada en un entorno privilegiado del litoral occidental de la provincia de Huelva, en el suroeste de la región andaluza y en plena Costa de La Luz.

     Los orígenes de Isla Cristina son muy recientes, pues se remontan a la segunda mitad del siglo XVIII, cuando pescadores procedentes del Mediterráneo, un buen número de ellos de Mataró,  se asentaron, en ella para explotar los caladeros de sardina y atún, sazonar el pescado y extraer la sal.


Era finales de los 60, cuando se construyó el bloque Isla Cristina con calle Rosellón, en los bajos se instaló el primer vendedor de coches y accesorios, Automóviles REYES, un hombre muy decidido, que mantuvo el tipo mientras que pudo, luchando contra los gigantes de la automoción de nuestra ciudad.

La década de los 70, fue la época de los bares, en el barrio existían según informaciones periodísticas, más de 80 bares y tres casa de prostitución, que tuvieron que cerrar muy pronto debido al malestar y la oposición con la que contaron los propietarios. Cuando por fin, llegó la TV, con las series y las retransmisiones de la Copa de Europa; un bar era un seguro de vida, ya que como nadie tenía tele en casa, no quedaba otro remedio que hacerse cliente de uno u otro para irse al bar con su familia para disfrutar de ella.


En 1980, el Sr. Calvo, abre el Bar Burriac, que al año siguiente lo pone en manos de su hijo Tony Calvo, que desde entonces, luchando contra todos los inconvenientes, ha conseguido llegar hasta hoy, tras apostar definitivamente por su  barrio, mediante una reforma extraordinaria, dentro de las posibilidades del local, para disfrute de todos. Toni siempre ha demostrado estar al lado de sus clientes colaborando con las fiestas del barrio, aportando todo cuanto se le ha solicitado.







Desde Cerdanyola City TV, le deseamos mucho éxito en su apuesta por Cerdanyola y su gente y de cuantos quieran tomar el pulso, desde el epicentro en pleno corazón del Barrio.

Podéis ver la entrevista en Cerdanyola City Today TV en http://cerdanyolacttv.blogspot.com

domingo, 9 de mayo de 2021

NEGIONELOSIS , EPIDEMIAS EN CERDANYOLA


 2008/07/31 EPIDEMIA DE LEGIONELOSIS EN CERDANYOLA

La legionella o legionelosis es una enfermedad causada por la bacteria Legionella pneumophila que presenta fundamentalmente dos formas clínicas totalmente diferenciadas: por un lado la infección pulmonar o enfermedad de legionario, que se caracteriza por ser una neumonía con fiebre alta, y la forma conocida como fiebre de Pontiac.

 La Legionella es una bacteria responsable de 2 tipos de infecciones: Enfermedad de los legionarios, consistente en una neumonía que aparece habitualmente en forma de epidemia.

.. La enfermedad del legionario provoca síntomas similares a los de otros tipos de neumonía; con frecuencia, estas enfermedades se ven similares en las radiografías de tórax.

Las personas pueden contraer la enfermedad del legionario o la fiebre de Pontiac cuando inhalan gotitas de agua en el aire que contengan las bacterias. Otra forma menos común en que se pueden enfermar las personas es al aspirar agua potable que contenga Legionella.



El 3/7/2008, Se produce en el barrio de Cerdanyola y sus alrededores de Pla d´en Boet un fuerte brote de Legionelosis, que pone en pie de guerra a los vecinos de ambos contornos, que se manifiestan exigiendo responsabilidades durante varios días, hasta que se localiza el lugar de origen de la infección.

Los casos van aumentando paulatinamente hasta finales de mes de agosto, cuando se da por terminado el brote causante de la epidemia y según datos de los periódicos de la época consultados 106 personas afectadas, dos de ellas fallecieron, una mujer y un hombre de 81 y 47 años respectivamente, que ya padecían alguna que otra enfermedad.

Como siempre los datos oficiales difieren según el lado que los facilita, los oficiales del ayuntamiento que tienden a la baja, contrariamente a los que te facilitan los que vivieron el problema desde su responsabilidad en la vocalía de sanidad de la asociación de vecinos de entonces.

                                2020/3/12 EL COVID-19 EN CERDANYOLA

La enfermedad por coronavirus 2019(COVID-19)

Es una enfermedad respiratoria que causa fiebre, tos y dificultad respiratoria. La COVID-19 es altamente infecciosa y se ha propagado por todo el mundo. La mayoría de las personas padece una enfermedad de leve a moderada.

Poco podemos explicar de esta pandemia que nos ha cambiado la vida a todos y que ya se considera la mayor de todas las que se han producido o conocido en nuestro tiempo.

Además de su ya larga duración y mortalidad generalizada en todo el planeta, y a pesar del interés de todos los países en maquillar en lo posible la crueldad de las cifras, la información siempre podrá rebatirse dada la dispar forma de contar de cada país, por muy democráticos que se declaren.

A nivel local tenemos aún menos información todavía, como tampoco se publican los datos de incidencia barriada por barriada y dada la larga duración, con un final por desgracia, todavía a muy largo alcance, tardaremos tiempo en saber cuantos números de la fatal lotería nos ha tocado a Cerdanyola. De todas formas por primera vez, estamos siendo informados de una forma más pedagógica, que en circunstancias similares anteriores.

Mientras tanto, como la cosa va para largo,  sentido, mucho sentido común, y todas las medidas higiénicas a nuestro alcance, está en nuestras manos acortar los tiempos.

sábado, 24 de abril de 2021

LA EPIDEMIA DE TIFUS DE 1978


Los primeros días de la navidad, vecinos de la zona del sur de la barriada comenzaron a sentirse indispuestos. A primeros de enero del nuevo año, los casos iban proliferando hasta que en vísperas de reyes, dos ingresados en el hospital son diagnosticados de tifus, y la noticia se extiende por todo el barrio.

A los pocos días los ingresados y diagnosticados ya sumaban media centena. Por las características y la zona en que se localizan los enfermos, enseguida se comienza a sospechar que la causa podía venir del consumo de agua, del pozo de la Compañía Aguas La Gatassa, que estaba situado en la confluencia con la Avda. President Tarradellas, con  el paseo Ramón Berenguer, pegado a la riera de Argentona, que suministraba a los vecinos de esa zona.

El pozo, ya desde el primer momento, había sido motivo de denuncias por la insalubridad del agua debido a la proximidad con la Riera de Argentona, cuyas instalaciones además no reunían ningún tipo de garantía de higiene y por el que campaban a sus anchas numerosas ratas de tamaños considerables.

                                  

Viendo la inhibición del Ayuntamiento, la asociación de vecinos toma la iniciativa desde el primer momento, informando a los vecinos por medio de un coche con altavoces, dando instrucciones sanitarias que se habían de tomar en las casas y en los colegios para evitar los contagios.

Se convoca una asamblea, la asistencia fue multitudinaria y en ella se pidió la dimisión del responsable de sanidad Pedro Pérez Arciniega, a lo que se niega el alcalde Francisco Salas Moret, último alcalde nombrado a dedo, que había sustituido a Francisco Robert Graupera que había marchado de Gobernador civil a Barcelona.

La epidemia duró varios meses, cuando parecía estar dominada la situación volvió a aparecer una recaída que duró unos meses hasta casi finalizado el verano. Nunca sabremos la magnitud, de la epidemia, ya que el ayuntamiento daba pocos datos y de tarde e tarde, datos que al igual que ocurre ahora con el covid 19, nunca coincidían con los que disponía la vocalía de sanidad de la asociación que siempre eran superiores.

He intentado buscar información sobre las cifras que se dieron oficialmente, pero no son documentables, por lo que he optado por no publicarlas. Tampoco la multa que se le impuso a la compañía, una multa que no llegó ni al medio millón de pesetas y como no podía ser de otra manera se clausuró finalmente el pozo.

Ni siquiera supimos como llegaron las bacterias infecciosas al agua, dado que enfermedad la transmiten los piojos y las pulgas, aunque también es posible a través de garrapatas. Debió ser alguna rata de las muchas que entraban y salían del portalón del pozo que cayó al agua y se ahogó en ella.

La hambruna tienen un relación importante con la enfermedad, por eso tras la guerra hubo tantas epidemias de Tifus, que se llevó por delante muchos niños, en los que se ceban las bacterias, sobre todo en situaciones de hacinamiento, pobreza y falta de saneamiento en las viviendas, circunstancias todas que se daban en nuestro barrio en aquellos momentos.