OTRAS HISTORIAS

viernes, 1 de febrero de 2019

FAMILIA ANTONIO GARCÍA GUIRAO Y DOLORES MARTÍNEZ MONTOYA


El año 1950, la situación económica era irresistible para muchas familias de Caravaca de la Cruz (Murcia). A pesar de haber transcurrido más de una década de la finalización de la guerra civil que había provocado el golpe de estado, que dejó el país totalmente desolado y desmantelado, la subsistencia diaria se hacía cada vez más precaria y ya no digamos el incierto futuro para todos los jóvenes de la época, tanto si eran solteros como casados y padres con hijos pequeños a su cargo.


La familia del primo Fco. Valera, su esposa con su hijo Juanjo Valera en brazos de un vecino el Sr Juan en su casa de la calle Vallés nº 6

Caravaca como otros pueblos importantes de la zona, no habían podido recuperar su ya  de por sí escasa industria, ni el cáñamo, ni el esparto ni el campo garantizaban el empleo suficiente que generara los impuestos necesarios que pudieran dar a su ayuntamiento la capacidad de ayuda a sus ciudadanos más necesitados.

Algunos ayuntamientos de la zona entre ellos Caravaca tuvieron la idea de aprovechar los pocos recursos existentes  en facilitar ayudas económicas a los jóvenes que quisieran emigrar a otros lugares del país. Así fue como muchos, animados por algunos que ya le habían precedido con anterioridad habían aterrizado en Mataró, donde tampoco es que ataran los perros con  longanizas, pero se estaba rehaciendo a mayor ritmo, lo que creaba un buen déficit de mano de obra barata, especialmente en el ramo textil.

Así que Antonio decidió trasladarse a Mataró donde le había precedido su Cuñada Matea, que se estaba construyendo una casa en un terreno que le había comprado a Domingo Biada en la calle Gatassa nº 57, a donde llegó a parar junto a su esposa Dolores Martínez Montoya, y sus tres hijos pequeños Antonio, J.José y Amelia.


Antonio García Guirao

Comenzó a trabajar de inmediato como carretero para la empresa de transportes Vinardell, haciendo portes de toda clase, piedras, arena y materiales de construcción para las muchas obras que se llevaban a cabo en la ciudad, especialmente en las barriadas, donde los fines de semana la actividad constructora era desenfrenada. A él le tocaría unos años después transportar las piedras arena y resto de materiales para la construcción de las nuevas instalaciones parroquiales y finalmente para la iglesia de la nueva parroquia de Mª Auxiliadora.

Parece ser que consiguió el empleo por recomendación de un familiar Blas Martínez, que vivía en la calle Maravillas, que se había convertido en empresario de la construcción y que le trabajó y ayudó a muchos recién llegados, especialmente familiares y paisanos.

Trabajó duro con el carro durante muchos años y finalmente terminó su vida laboral como vigilantes en las cocheras de los Taxis Carreño, un activo y peculiar empresario que vivía en la calle María Auxiliadora, que llegó a tener su propia flota de taxis y autocares.

Antonio falleció el año 2000, a los 82 años después de haber vivido una vida llena de esfuerzos y grandes obstáculos que logró sortear con éxito, para darle a su familia un futuro mejor que el que les ofrecía su tierra natal.


Primera comunión de Antonio García Martínez


Antonio, su prima y Chicote

Su hijo mayor, Antonio, es el más conocido de los tres hermanos en la barriada debido a su trabajo desde muy niño en la Parroquia Mª Auxiliadora. Nada más llegar  comenzó a estudiar en el colegio de la plaza de las Teresas, el Angeleta Ferrer de ahí pasó al colegio de la parroquia que Juan Luis, había puesto en el locasl del Oratorio Festivo Salesiano, que estos habían alquilado de una manera provisional mientras de terminaban las obras del colegio parroquial. Continuó ya en la nueva escuela parroquial en donde estuvo hasta que comenzó a trabajar con 14 años en la Carpintería Grané. Después pasó a ejercer de pintor y acabó en los Estudios Ciudad que era el mejor taller de la Comarca, en el que se pintaban muchos carteles  de tipo comercial que se llevaban a cabo en la época por ser la mejor forma de publicidad de entonces. Llegó de la mano de José Mª Moraleja que trabajaba en dicho taller y que había sido compañero de colegio en la parroquia.

La familia  García-Martínez. Un día en la playa de Mataró el año 1950, recién llegados


La tía Encarnación


El primo Juan José Valera en la discoteca Experience

 Juan José García en Mallorca



Vecino construyendo la casa donde luego abrió el Bar La Serranía


La familia celebrando la primera  comunión 


Día de la Palma. Tío Juan su mujer Encarna Juanjo y unos primos en la puerta de su casa en la calle Vallés nº 6


Vecinos de la calle en una foto de recuerdo.


Primos en el terrado.


La familia de excursión


Grupo de amigos


Haciendo un arroz en la calle Domingo Sabio para celebrar una 1ª Comunión 


Tienda de la calle Gatassa 55.- Dolores Martínes y su hija Amelia 


Antonio García con su nueva tele, con la radio dos elementos necesraios


Día de la Palma


Los hermanos de la familia Martínez- Montoya
Juan, Anica, Juana, Cruz y Antonia


Durante su estancia en el colegio de Mª Auxiliadora fue uno de los pilares de Juan Luis González "El padre Biscuter". Antonio junto  a los García Chicote, J.Mª Moraleja, los hermanos Culebras y algún otro fueron los colaboradores principales que el párroco eligió como responsables del buen funcionamiento, tanto de los actos religiosos de la parroquia, como de todas las actividades que se fueron poniendo en marcha, fotografía, laboratorio de revelado, ajedrez, cine, teatro, equipo de fútbol emisora de radio, que estuvo funcionando unos pocos años, hasta que tuvo que cerrarse con la puesta en marcha de la frecuencia modulada.

Antonio fue uno de los fundadores del grupo de teatro encuadrado en EPMA, Equipos Parroquiales de Mª Auxiliadora que englogaba todas las actividades de parroquiales. El año 1959 comenzó a ejercer de director teatral poniendo en escena con motivo de la fiesta Mayor de Mª Auxiliadora la obra "El Contrabando", en la que tambíén hacía de actor, así como el artífice de muchos de los decorados, que eran de una exquisita calidad fuera de lo habitual para grupos de aficionados, ya que su experiencia tanto de pintor como de carpintero le vinieron de perilla para desarrollarlos.


Antonio García, Toni Jiménez e Ildefonso Mármol en la obra "El Contrabando"
Fiesta Mayor de Mª Auxiliadora 1959


Antonio revelando fotos en el laboratorio


Antonio ejerciendo sus funciones en una primera Comunión


Cosa que pudimos disfrutar tanto espectadores como actores que tuvimos la suerte de trabajar bajo su dirección, a la par que ha sido actor en numerosas representaciones también tiene el honor de ser unos de los directores que más obras ha dirigido para el grupo.

Posteriormente fue Presidente del grupo de teatro EPMA, escindido del de la parroquia. Durante los tres largos años de su presidencia en la nueva entidad, se llevaron a cabo  proyectos culturales de todo tipo, muy fecundos tanto por su calidad como por su calidad. Baste recordar que bajo su mandato de celebró la primera edición de "Mataró Camina por el Alzheimer" que afortunadamente aunque bajo el patrocinio de nuevas entidades que se han adherido al proyecto, es hoy en día uno de los actos más multitudinarios de la ciudad.

Otro de sus grandes éxitos, a dúo con Carles Maicas  fue la puesta en marcha y dirección del "Hola Federico" que tanto éxito dio a la nueva entidad, éxito que al que había precedido con el "Hola Che" bajo la misma dirección conjunta, en la linea de producir obras de gran calibre que se había marcado bajo su mandato. Debido a esta colaboración de dirección crearon un nuevo grupo teatral "El grupo de teatro Independiente". en el que también llevo a cabo un gran trabajo.

Gran aficionado a la lectura y el teatro continúa hoy en día colaborando con varios grupos de teatro de la ciudad aportando toda su amplia experiencia  y manteniendo su gran pasión por el teatro y la cultura.

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